Border comunidad de arte, lo sustentable como identidad

EL 90 por ciento de la fachada de Border es un gran vidrio enmarcado en dos imponentes marquesinas led. La construcción, moderna, minimalista, genera un oasis que aliviana la mirada de quien camina por el corazón de Palermo Soho y se choca con el teatro. Ahí, en Godoy Cruz al 1800, nació en abril pasado el primer teatro sustentable del país.

“Si íbamos a tener un teatro, nos generaba mucha ilusión poder construirlo de manera tal que su instalación y su funcionamiento generaran el menor daño al planeta posible”, cuenta Marina Lamarca. Es actriz, ideóloga y dueña, junto a Diego Mariani y Alejandro Germaná, colegas en las artes escénicas de Border Comunidad de arte. La ilusión comenzó en 2014, con un terreno disponible en pleno corazón palermitano. En ese espacio confluyeron deseos similares de Lamarca y Germaná, por un lado, y Mariani y Roberto Peloni -quien ya no integra el grupo fundador, pero lleva a cabo una de sus obras todas las semanas en la sala principal del teatro-.

El terreno es, desde abril de este año, un teatro con dos salas, una escuela que ofrece una carrera de cuatro años sobre Teatro Integral y talleres y seminarios de diferentes disciplinas escénicas, un bar y un punto de concientización sobre técnicas del buen vivir. “Border es producto de una conciencia previa que existía en todos nosotros, que sabíamos que queríamos crear un espacio en donde albergar teatro independiente, en donde enseñar teatro independiente, pero por sobre todo un espacio que nos hiciera bien y que hiciera bien a la comunidad en todo sentido”, propone Mariani. “Un espacio que haga bien”, aclara el actor, que completa su CV con experiencia en la música -canta y baila, además es coreógrafo-.

“Si íbamos a tener un teatro, nos generaba mucha ilusión poder construirlo de manera tal que su instalación y su funcionamiento generaran el menor daño al planeta posible”Es que la sustentabilidad atraviesa a Border en todas sus áreas y se vuelve así en el núcleo desde donde todo nace. Porque la idea de construir el edificio en donde funciona de manera tal que genere equilibrio con el ambiente que lo rodea -según define la ecología a la sustentabilidad- tiene que ver con las ganas de “alinearlo a la manera de sentir y las elecciones de vida” de sus creadores.

Así, los actores se juntaron con Guadalupe Cuello, arquitecta especializada en levantar estructuras en la ciudad que armonicen con la naturaleza -es docente universitaria en el área-. “Nosotros planteábamos necesidades y requerimientos desde lo artístico y ella nos ofrecía alternativas para generarlo con el mínimo impacto ambiental posible. Aprendimos en el camino”, explica Lamarca. Los cimientos incorporaron pilas en desuso mediante una técnica de guardado que impide que las baterías sigan contaminando. El edificio cuenta con ventanales que permiten no solo el máximo aprovechamiento de la luz del día en los interiores, sino también las brisas para acondicionar los ambientes. Las cañerías de los baños están alimentadas por agua de lluvia, que recolecta un tanque destinado específicamente para eso. Algunos revestimientos integran materiales reciclados -el piso y las paredes de los baños realizadas con cemento alisado y tapitas de gaseosa multicolor son una hermosura-. La iluminación artificial está instalada con componentes led en todos sus espacios.  Sí, incluso la iluminación escénica y las carteleras callejeras, con lo cual desterraron el papel para afiches y anuncios. Y aún cuentan con proyectos en cartera, a la espera de poder ser concluidos, como la terraza verde.

Border se abrió camino al andar en esto de montar un edificio amigable con el ecosistema así que, en ese sentido, algunos pasos no fueron fáciles y otros directamente debieron dejarse de lado debido. “Está poco explorado en algunos aspectos esto de construir y sostener un espacio de uso si se quiere masivo en base a la lógica que buscamos, así que nos fuimos adaptando. Queríamos tener jabón ecológico para los baños y la cocina, pero no podíamos asegurar el abastecimiento”, ejemplifica Mariani. Algunos requerimientos que solicita el Estado para habilitar el teatro también los obligaron a modificar planes, como sucedió con los sobrecitos de azúcar para el bar. “Me molestan por el papel, por el plástico que llevan adentro, porque se soluciona más amigablemente y menos costoso con azucareras, pero está prohibido por cuestiones de habilitación gastronómica tener azucareras”, cuenta la actriz. “Hay poca adaptabilidad a estas cuestiones que tienen que ver con la ignorancia”, agrega. Lo mismo les ocurrió con las telas de las butacas de la sala principal. “Queríamos usar desechos textiles, ya que hay toneladas y toneladas que caen en desuso y terminan contaminando”, apunta Mariani. Pero no todas las telas pueden ser utilizadas en espacios de concentración de público ya que deben ser ignífugas. “Quedaban divinas como las habíamos pensado, pero lógicamente no se pudo”, completa.

“Buscamos rever el concepto de teatro independiente, que a veces se presenta como algo sufrido y poco amable”El espíritu sustentable perseguido en el armado de la carcasa del teatro se conecta con la filosofía de funcionamiento que sus creadores buscaron imprimirle desde un principio. “Buscamos rever el concepto de teatro independiente, que a veces se presenta como algo sufrido y poco amable. Quisimos tener un teatro independiente pero con butacas cómodas, bien iluminado, acondicionado, que tenga camarines cómodos”, apunta Mariani, que además agrega que también buscaron el equilibrio que propone la filosofía de la sustentabilidad en las relaciones humanas que se dan en Border. “Acá nos escuchamos unos con otros, docentes y estudiantes, empleados, artistas. Queremos que Border nos haga bien a todos”.

El año de arranque de Border fue “difícil, como lo fue para toda la economía”, pero la van piloteando. De hecho, la idea de convertirse en el primer teatro sustentable los sorprendió “para bien” en el camino de búsqueda de sponsors y aliados a la hora de comenzar a andar: marcas como Multiled, Barbieri, Durlock e incluso Yamaha –que instaló las consolas de las salas– los acompañan desde la construcción del teatro y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable auspicia la propuesta. Así, intentan construir el espacio como “eje de prácticas sustentables en la comunidad”, por lo que a las propuestas artísticas -que ofrecen una propuesta diferente cada día, de lunes a lunes- y a las educativas se suman jornadas relacionadas con la botánica y la alimentación.

Border Comunidad de Arte
Godoy Cruz 1838 –
Teléfono 5236.6183
@TeatroBorder
/bordercomunidaddearte

AUTOR

AILÍN BULLENTINI. Periodista y docente. Se graduó en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, en donde integra la cátedra de Taller de Redacción Periodística. También enseña Autogestión en Eter-Escuela de Comunicación. Es editora y responsable del área de Vínculos de Revista NAN y redactora en la sección Política de Página/12.

1 COMENTARIOS DE LECTORES

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  1. Anama on 1 noviembre, 2016

    ¡Fantástico! Felicitaciones por la iniciativa y la energía para llevarla a cabo.

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